-¿Qué? –me levanté inmediatamente de la mesa soltándole la mano y me fui corriendo a la calle.
Lo sabia, sabia que esta cena tenia trampa, sabía que mi padre tarde o temprano prepararía una de las suyas pero no pensé que pudiera llegar tan lejos con esto….
Algo me agarro por detrás y me abrazo contra su fuerte torso, era Marcos. No pude evitar echarme a llorar.
- Marcos lo siento, pero no te quiero…. Y no quiero casarme contigo.
- ¡lo se! ¿tú y yo? Yo tampoco quiero.
- A, ¿no?
- No. Pero no hay nada que hacer, tu tienes un padre cabezota que cree que esto es lo mejor para ti y yo tengo unos padres que intentan separarme de la persona que realmente me hace vivir.
- ¿estas enamorado? ¿Cómo se llama?
- Por ahora, es mejor que no lo sepas.
- Tiene que haber algo que podamos hacer…
- Creo que lo mejor es hacerles creer que nos vamos a casar. si tu me ayudas a mi yo te ayudare a ti. ¿trato hecho?
- De acuerdo.
Escuchamos las voces de nuestros padres y él para disimular nuestro trato me agarro de la cintura y me besó. Era la primera vez que alguien me besaba y estuvo bien pero lo cierto es que no sentí nada diferente. Él poco a poco dejó de besarme y con mucho cuidado me giró mientras sonreía a nuestros padres. Después me fui a casa con papá. El quiso hablar sobre el tema pero yo no le deje. Me fui a mi habitación y me acosté con la sensación de que aunque no fuese amor Marcos y yo mantendríamos una relación muy unida y que juntos conseguiríamos nuestra libertad.
Al día siguiente marcos vino a recogerme a casa para ir juntos al instituto por eso de que nos vamos a casar y tal… debo reconocer que me sentí rara cuando al llegar al colegio me tomo de la mano para que lo viesen todos ,ya se que tenemos que fingir, pero ¿también en el instituto?
- ve a clase y cuéntaselo todo a tus amigas.
- Quieres decir… ¿la verdad?
- Diles que estamos enamorados y que seremos muy felices cuando nos casemos.
No le dije nada más y me fui a clase…
-¿Qué? –preguntó Ángela.
-¡no puedes hacer eso!
-¿Por qué no?
-porque tu no estas enamorada, ¿te acuerdas?
-pues ahora si lo estoy.
Después Sofía dijo:
-pues yo me alegro, me parece un poco precipitado pero es un buen partido y hacéis tan buena pareja…
-buenos días chicos.
Esa voz… ¿Dónde la había escuchado?
-me presento, soy vuestro nuevo profesor, el señor james, Will james.
Era él, el soldado de la frontera. ¿Era profesor? Su voz seguía siendo seria pero esta vez tenía un cierto punto de confianza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario