Entré en casa sigilosamente para no llamar la atención de mi padre que estaba leyendo el periódico en el recibidor.
-¿dónde has estado?
-¿qué? Pues.... tenía deberes.
-ya, claro. Sube a tu habitación y cámbiate, nos vamos a comer fuera.
-¿fuera? ¿Con quién?
-tu vístete.
Me vestí y me puse todo lo guapa que pude, aunque no sabía por qué. Fuimos al restaurante más exclusivo del pueblo, la Reduat. Allí nos reunimos con la familia de Marcos, los Stewart.
-buenas noches. Saludé sonriendo.
-buenas noches. Contestó con tono muy amable la señora Stewart.
-¿Por qué no te sientas junto a Marcos, Sara?
-¡claro! contesté inmediatamente.
Cuando me senté junto a Marcos tenía una expresión algo extraña en su rostro. Debo reconocer que no había tenido muchos acercamientos con él pero habíamos estado en la misma clase suficiente tiempo como para saber que esa no era su cara de siempre.
-¿Qué ocurre? no sabia que nuestros padres fuesen amigos.
-pues ya lo sabes. Contestó de forma cortante.
-¿estas bien? Te noto extraño.
-estoy en perfectas condiciones, de hecho creo que la que tiene problemas eres tu.
-¿Por qué dices eso?
No contesto…
-Sara….
-¿si, señora Stewart?
-¿Qué tal te va en el instituto? Marcos nos ha dicho que tienes unas notas estupendas.
-bueno, si, me esfuerzo todo lo que puedo.
-¿puedo preguntarte algo? –dijo el señor Stewart.
-por supuesto.
- ¿Qué piensas hacer al acabar el instituto? Supongo que querrás tener hijos…
-¿hijos? Bueno, quizás, pero no tan pronto y por supuesto si hay alguien que me robe el corazón.
-te aseguro que lo hará, si no lo ha hecho aun.
Todos empezaron a reírse con unas carcajadas muy llenas de superioridad a excepción de Marcos y de mi.
-Marcos, ¿Qué está pasando?
Pregunté con un susurro.
Él enlazo nuestras manos y las puso sobre la mesa a la vista de todos mientras decía en voz alta:
-cariño, vamos a casarnos.
Aaaah, me dejas con la intriga, esperare a la siguiente parte :D
ResponderEliminar